
vemos que se ha torcido o nos hemos desviado de la meta que nos habíamos marcado. Volvemos al día día con nuevas energías para continuar el camino.
Pero por desgracia hay otra soledad en la vida: La de estos niños desatendidos de familias d estructuraras, que aun estando en el hogar, son maltratados que intentan sobrevivir como pueden. Los niños que viven en internados u orfanatos que a pesar de las buenas intenciones de las

administraciones no pueden llevar el calor y el amor a todos ellos. Por eso es tan importante, pienso yo, las familias de acogida que con amor y empatía hagan de ellos personas con un futuro.
¿Más cual es la peor de las soledades? La de los enfermos sin familia o rechazado por ellas...Los ancianos solos. Los hijos pueden ser conscientes de esta soledad...pero el trabajo ... la lucha diaria.

No pensamos que ellos también han luchado, trabajado, dándonos toda su vida ... Tiene que ser muy triste no poder valerte por ti mismo esperar algún hijo sin que aparezca en días... y los que si llegan cada día, pasan corriendo a ponerte la comida y la cena... y... Hasta mañana... ¿Que van hacer los pobres? Trabajan, tienen los hijos que dependen de ellos... Van siempre corriendo. Eso es lo que dicen los abuelos con una sonrisa en los labios y la tristeza en los ojos. Allí quedan sentados en el sofá con la t.v en marcha por única compañía.
Cuando ellos solo piden un abrazo amoroso.
Cuando veo estos casos, el corazón se me encoge. Sera que estoy en esta etapa de la vida que mal llaman "tercera edad" y le temo a esta soledad. En estos momentos es cuando valoro y agradezco el tener cerca la pareja, el cuidarse uno del otro... la confianza...El amor...También los silencios...Los silencios que no son soledad.
Es una entrada triste la que hago hoy pero, real como la vida misma.
Muchas gracias amigas por estar siempre aquí acompañándome.
reser

