martes, 3 de febrero de 2015

RECORDANDOTE

Esta entrada es en homenaje a una antigua compañera que nos ha dejado hace pocos meses. No pongo su nombre (que más da) el grupo ya sabe quien es.
En un blog colectivo, escribimos cuentos o simplemente pensamientos. Ella era muy buena en sus relatos, publicaba  en revistas y tenía varios libros. Tocaba temas muy diversos, algunos que me hacían poner la piel de gallina de miedo. Yo conservo muy pocos.
Este que podéis leer lo escribió hace como unos diez años. Cuando lo leáis comprenderéis porque lo publico


HIJA DE LAS ESTRELLAS   

Ya, ya sé que lo que digo suena a disparate, pero....¿acaso no hay disparates que resultan ser verdad?. Mi cuerpo no es más que una masa de materia que yacerá un día putrefacta bajo tierra y se convertirá en ceniza, polvo muy fino volátil que tal vez sirva para abonar otras formas de vida. Más, mi mente es hija de las estrellas y a ellas volverá para instalarse de nuevo en el lugar de su procedencia. Debéis saber que depende de nuestro comportamiento aquí en el mundo material, vuestra mente-estrella, tomará posición en el cosmos y según vuestros actos terrenales brillarán más o menos. Podéis convertiros en estrellas enanas, en estrellas muertas que envían su luz mortecina, en estrellas relucientes y nuevas o quizás seáis absorbidas por un agujero negro y nunca más se sepa donde fue a parar vuestra mente-estrella. En el mundo real, material y superficial que vivimos, según alimentemos a nuestra mente-estrella, vamos preparando el lugar y el camino perfecto o imperfecto para que nuestra estrella mental brille en un futuro sobre el amplio y evolutivo Universo. La vida cotidiana y nuestro comportamiento con el mundo que nos rodea va apagando o dando luz a nuestra mente-estrella. Así pues, la malevolencia, la ira, la envidia, los celos, la ofuscación, el odio, el egoísmo, el narcisismo, los deseos de acaparar bienes materiales ( que no nos llevaremos en el equipaje final de nuestra existencia, sino que nos iremos desnudos tal y como venimos al mundo) etc.... va apagando lentamente nuestra luz estelar mental en vida, mientras que la comprensión, la benevolencia, el amor desinteresado, la sencillez, la humildad, el saber compartir, perdonar, ayudar a los demás etc... es el alimento ideal para nuestra mente-estrella, que en vida material nos servirá de equilibrio y nos alejará de tantas patologías mentales ocasionadas la mayoría de las veces por el egocentrismo y el auto engaño.
Después de nuestra muerte corporal, nuestra mente-estrella se elevará hacia el inmenso Cosmos para juntarse y fundirse con nuestra verdadera esencia espiritual.
Diariamente observamos y nos damos cuenta de cuantas personas hay que no brillan con luz propia y van apagadas por el mundo. Nunca tendrán una estrella en el firmamento. Sin embargo otras, nos hacen sentir bien con solo mirarlas aunque no las conozcamos profundamente. Nos arrancan una sonrisa tierna cuando pasan por nuestro lado y sabemos y reconocemos que ha pasado junto a nosotras la Hija de una futura Estrella.
Fin

Esta era su manera de pensar. Seguro que su estrella brilla con esplendor mágico porque así vivió ella. ¡Todo el grupo te recordamos!!

Espero que os haya gustado. Gracias por vuestros comentarios.
Roser